

De los estudiantes secuestrados: María Claudia Falcone, Horacio Ungaro, Daniel Racero, Claudio de Acha, Maria Clara Ciocchini, y Francisco López Muntaner se encuentran actualmente desaparecidos; mientras que Pablo Díaz, Emilce Moler, Patricia Miranda y Gustavo Calotti, sobrevivieron al secuestro y a las torturas. Estos jóvenes militaban en la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) y trabajaban por la defensa de los derechos estudiantiles en búsqueda de una educación democrática y pluralista.
La lucha por la recuperación del boleto estudiantil impulsada por los estudiantes en aquel momento fue una de las causas principales que alentaron este secuestro masivo. Sin embargo, este era sólo uno de los reclamos en el marco de un proyecto político más amplio que involucraba otras luchas sociales.






